¿Quo vadis, Catalunya?
¿Cómo habrían sido los resultados de Cataluña en PISA 2025 si hubieran participado todos los alumnos?
Manuel Bagues · Septiembre de 2026
Los resultados de PISA, publicados el 8 de septiembre de 2026, revelan que el rendimiento académico de los estudiantes españoles ha caído dramáticamente. Lo que no quedó muy claro es lo que ha pasado en Cataluña. La OCDE decidió omitirla de sus tablas internacionales, porque Cataluña excluyó de la prueba al 23,2 % de los 2.545 estudiantes seleccionados, muy por encima del tope del 5 % que considera necesario para que la muestra sea representativa.
El Ministerio, en cambio, sí incluyó las cifras catalanas en el informe español, separadas del resto de comunidades y con la advertencia de que no son comparables. De ahí los titulares de aquel día, del tipo «Cataluña supera la media de la OCDE en unas pruebas PISA sin validez por error en muestra».
Pero sí podemos hacernos una idea de cuáles habrían sido los resultados si hubieran participado todos los estudiantes. El «truco» estadístico consiste en fijarse en la mediana —el rendimiento del estudiante que supera al 50 % de los de su comunidad— en lugar de la media. Si suponemos que el alumnado excluido habría puntuado por debajo de esa mediana —algo plausible, dados los motivos de la exclusión—, la mediana verdadera es simplemente el percentil (0,5 − e)/(1 − e) de la distribución observada, donde e es la tasa de exclusión. Con e = 23,2 %, hay que mirar el percentil 34,9 en lugar del 50. Y hacemos lo mismo con todas las comunidades, cada una con su propia tasa, porque Cataluña no es la única que excluye: por ejemplo, Murcia dejó fuera al 12,7 % de su alumnado y Baleares al 7,5 %.
En matemáticas, la mediana del alumnado catalán evaluado es 474 (similar a la media, también 474), la tercera más alta de España. Pero si contamos también a los excluidos cae a 440, pasando del 3.º al 12.º puesto de 17 comunidades autónomas. Cataluña pasa de codearse con Madrid y Castilla y León a hacerlo con Baleares (440), Canarias (439) y Andalucía (439). Madrid, primera con 478, queda 38 puntos por encima; como la OCDE calcula que un curso escolar equivale a unos 20 puntos, la diferencia es de casi dos cursos de escolarización.
En ciencias y lectura ocurre lo mismo, y de forma aún más marcada: en ciencias, pasa de 502 a 466; en lectura, de 477 a 441. En ambos casos cae del 1.º al 11.º puesto.
Posición de cada comunidad según la mediana del alumnado evaluado y según la mediana de todo el alumnado.
En 2003, en la primera edición de PISA con muestra ampliada de Cataluña, su mediana en matemáticas estaba ocho puntos por encima de la española, y se codeaba con Noruega. Hoy, contando a todo su alumnado, su mediana está diez puntos por debajo de la española: un vuelco de casi un curso escolar. Y a la altura de Vietnam y Albania.
Mediana de cada comunidad, 2009-2025, contando también al alumnado excluido. En negro, la mediana promedio de los países de la OCDE.
Las habilidades que mide PISA es probable que acaben reflejándose en la productividad y el nivel de vida dentro de veinte o treinta años. Dejemos de hacernos trampas al solitario: Cataluña (y España) necesitan replantearse con urgencia su sistema educativo.
Publicado también en LinkedIn, donde está la discusión. Los dos gráficos, en un PDF.
Fuentes: microdatos de PISA 2009-2025 (OCDE); tasas de exclusión de los informes técnicos de PISA 2009, 2012 y 2015, del Informe de Adjudicación de PISA 2025 y del Cuadro 1.2 del Informe español PISA 2025 (MEFPD/INEE).

